
La Fundación Oftalmológica del Mediterráneo (FOM) acaba de cumplir cinco años de vida. Ya ha pasado media década desde que abriera sus puertas el primer centro específico en Oftalmología de la Comunitat para cuidar la salud de nuestros ojos. Por él pasan al año una media de 10.000 pacientes para tratarse todo tipo de patologías oculares. La tendencia indica que cada vez más precisamos de un especialista en Oftalmología sin importar la edad. Desde el año pasado, la FOM forma oftalmólogos en el centro. La clave del éxito según su directora médico, Amparo Navea es la apuesta firme por la tecnología de vanguardia y los profesionales más competentes, dos pilares sobre los que la FOM se ha labrado un nombre en la Oftalmología española. Salut i Força conversa con ella.
P.- Doctora Navea, en primer lugar, enhorabuena. La FOM acaba de cumplir cinco años. ¿Cómo fue el Congreso “La Oftalmología del Siglo XXI?
R.- El Congreso fue muy bien, era una jornada muy apretada con retransmisión en 3D de la cirugía desde nuestros quirófanos en directo al salón de actos. Los casos fueron muy interesantes y el 3D permitió a los asistentes tener la misma visión que el cirujano, siendo muy ilustrativo. Tuvimos eminentes invitados que impartieron diversas conferencias. Quiero señalar la intervención del profesor Dua, de Nottingham, que nos habló de su amplia experiencia en el manejo y utilización de células madre corneales. Miembros de la FOM estuvieron con él en su laboratorio, antes de poner en marcha nuestras propias técnicas de extracción y cultivo de estas células, y de allí surgió la relación con este eminente investigador. También tuvimos con nosotros al Dr. Quintana, gran oftalmólogo, experto en anatomía patológica ocular y miembro de un exclusivo club europeo de patólogos oculares, que ha cedido a la FOM su colección de Patología Ocular (que abarca más de cuatro mil casos bien estudiados durante años). Esta colección enriquecerá enormemente nuestros archivos en este campo, que puede llegar a ser uno de los primeros de España. Los investigadores y médicos de la FOM presentaron, por su parte, los logros obtenidos en estos cinco años y sus proyectos de futuro.
P.- ¿Qué recuerda de aquel primero de junio de 2005?
R.- Recuerdo los nervios de todo el personal de la FOM, los lloros de algunas chicas, nerviosas por ser la primera vez que atendían pacientes de oftalmología y por querer hacerlo todo perfecto. También me acuerdo de los pocos que éramos: el edificio nos quedaba muy grande y nos perdíamos por los pasillos. Y, sobretodo, recuerdo la ilusión que teníamos todos por empezar este nuevo proyecto prácticamente desde cero, para lograr que arrancara bien y se consolidara como se ha hecho hasta ahora.
P.- ¿Ha cambiado mucho el centro en esta media década de vida?
R.- Pues aunque cinco años parecen pocos, la verdad es que ha cambiado muchísimo: hemos crecido en capital humano, se han desarrollado todos los protocolos de funcionamiento, han cambiado las estructuras para adaptarse a los cambios veloces de este período, hemos crecido en actividad hasta los casi 15.000 pacientes por año que atendemos, hemos desarrollado importantes proyectos como la historia clínica oftalmológica informatizada y conectada con el sistema de gestión integral de la FOM, y por último, hemos creado y dotado los laboratorios de investigación. En realidad, el edificio ya se nos empieza a quedar pequeño para dar cabida a la actividad siempre creciente que desempeñamos.
P.- El hecho de que la Comunitat no dispusiera de un centro especializado en Oftalmología, ¿era una carencia que había que resolver sin más dilación?
R.- En realidad, el nivel médico de la Oftalmología en la Comunitat ha sido, desde hace muchos años, muy alto. Probablemente, nuestra Oftalmología lleva muchos años sobresaliendo dentro de España, y probablemente es este hecho el que ha creado el caldo para que surja la FOM como centro que integra la vertiente clínica, la investigación y la docencia en oftalmología, dentro de un sistema de gestión privada y sin estar sujeto a las limitaciones físicas y funcionales de un hospital grande, donde, como es lógico, la Oftalmología es una más de las especialidades disponibles.
P.- ¿Qué balance hace del primer lustro de actividad asistencial, docente e investigadora?
R.- Yo creo que el balance es muy positivo. En enero de 2005 nos incorporamos al proyecto Juan Carlos García Muga, quien es desde entonces el director económico, y yo. Nos encontramos con un edificio vacío y el primer reto que encontramos fue abrir en seis meses un centro que tenía que ser referente en Oftalmología, siguiendo las directrices de la Conselleria de Sanitat y del Patronato de la FOM, liderado por su presidente, el profesor Menezo. En estos cinco años, hemos incorporado mucha gente al proyecto y hemos creado las diferentes unidades clínicas y de investigación. Apostamos desde el principio por especialistas jóvenes, por su ilusión y empuje, creyendo que poniendo un centro con enorme potencial a disposición de profesionales capaces, estarían motivados a desarrollar su actividad plenamente. Acertamos. Con ayuda de todos, hemos logrado en un tiempo récord labrarnos un nombre en la Oftalmología española. No obstante, no hemos llegado ni mucho menos al final del camino. Ahora comienza otra etapa donde iremos evolucionando, incorporaremos parámetros de calidad, incorporaremos nuevos campos sin desarrollar, y probablemente, dentro de otros cinco años, nos habremos transformado de nuevo, siempre con la mirada puesta en la mejor atención oftalmológica de nuestro pacientes.
P.- ¿Cuál es la clave del éxito de la FOM? ¿La incorporación continua de la mejor tecnología de vanguardia, quizá?
R.- Efectivamente, en la FOM tratamos de incorporar continuamente tecnología de vanguardia. La Oftalmología, como otras especialidades médicas, está altamente tecnificada y es importante disponer de los avances tecnológicos para mejorar en el desarrollo de nuestra actividad. Sin embargo, los aparatos solos no funcionan. Es absolutamente imprescindible tener un equipo humano competente. Para mí, ésta es la clave del éxito de la FOM: tener profesionales competentes en todos los niveles, para poder seguir desarrollando nuestro proyecto.
P.- ¿Cuáles son las enfermedades oculares más comunes que atiende la FOM?
R.- En la FOM atendemos gran número de patologías, quizás unas de las más frecuentes sean las complicaciones oculares de los diabéticos. Son muy frecuentes también en nuestro centro las enfermedades de la córnea que precisan corrección con anillos intracorneales o trasplantes, las enfermedades de la vía lagrimal y de los párpados, los glaucomas y las enfermedades de retina que precisan cirugía, junto con los tumores oculares. Sin embargo, cada vez atendemos más niños, patologías neurológicas, personas con baja visión, etc.
P.- En cinco años han aumentado en un 258% el número de pruebas. ¿Cómo se responde con eficacia a tal demanda, con mayor personal?R.- Con mayor personal o con mayor eficacia organizativa, a través de utilizar racionalmente los recursos y, sólo cuando éstos están rentabilizados al máximo, aumentando el personal. Tratamos de no tener personal infrautilizado, ni en volumen de trabajo ni en calidad. Todo nuestro personal está muy especializado y capacitado para realizar tanto la parte mecánica de las pruebas como la interpretativa.
P.- ¿Qué destacaría de la FOM durante este tiempo como centro de investigación traslacional?
R.- No es tan directamente traslacional como su nombre indica. Desde que se descubre un avance en la ciencia hasta que se aplica al siguiente paciente de la consulta, hay que hacer un largo recorrido de comprobaciones y estudios de seguridad que son los que nos salvan de causar perjuicios leves o severos a nuestros pacientes. Concretamente, en la FOM desarrollamos, por un lado, un tipo de investigación básica que se dirige a aumentar el conocimiento de los procesos normales y los que causan enfermedades oculares para poder luego desarrollar tratamientos. Aunque este tipo de investigación es poco aplicable inmediatamente a la práctica, sí nos indica, por ejemplo, lo importante que son los nutrientes que ingerimos para modular y frenar de alguna manera algunas enfermedades. También estudiamos la transmisión de luz de las lentes intraoculares y su calidad óptica, lo nos podría permitir en el futuro seleccionar el tipo de lente que se adapta mejor a cada ojo.
P.- Para la FOM, combatir la ceguera es primordial, por ello mantienen colaboraciones con centros de todo el mundo, ¿no es así?
R.- Sí, es así, hoy en día todo grupo de investigación necesita estar relacionado con los restantes que trabajan en la misma línea para intercambiar información. Los diferentes grupos de la FOM tienen relación con universidades y grupos tanto españoles como del resto del mundo. En este momento, por ejemplo, tenemos a una de nuestras investigadoras becada en un laboratorio de Noruega y otro en Nueva York, donde estará como mínimo un año entero.
P.- A nivel de actividad docente, ¿de qué se siente más orgullosa?
R.- El primer logro importante ha sido el desarrollo e implantación de la docencia para residentes. Desde el año pasado, en la FOM formamos especialistas en Oftalmología. Por otro lado, la actividad de docencia a especialistas está muy bien desarrollada en la FOM, casi desde el principio. Anualmente tenemos un número importante de oftalmólogos españoles que vienen a conocer nuestro trabajo en las distintas subespecialidades. Además, siendo nuestro coordinador científico el profesor Menezo, que ha sido durante muchos años representante español entre los profesores europeos, estamos incluidos dentro de los centros europeos capaces de recibir especialistas para corta estancia. Ya han pasado por la FOM especialistas de varios países y en fecha próxima empezaremos un intercambio de residentes de países europeos. Este intercambio es muy interesante tanto para los que vienen como para nosotros, con el intercambio de ideas y personas que ello supone.
P.- Finalmente, ¿qué recomendaciones generales daría al lector para que cuidara la salud de sus ojos y qué consejos concretos podría dar ahora en verano?
R.- De cara al verano insistiría en el uso de protección solar, sobretodo en las horas de mayor insolación, así como en tratar de mantener una alimentación rica en nutrientes, vitaminas y antioxidantes, aprovechando la temporada de frutas y verduras en la que estamos. Es importante también tener cuidado con las irritaciones oculares provocadas por el agua de las piscinas y las conjuntivitis estacionales, que son frecuentes también en esta época.