
Un equipo de investigadores del Instituto de Automática e Informática Industrial (Instituto ai2) de la Universidad Politécnica de Valencia está trabajando en el desarrollo del páncreas artificial, un proyecto que viene desarrollando desde hace seis años y cuyos primeros resultados ya se están evaluando en pacientes diabéticos a través de dos estudios clínicos que han arrancado recientemente en el Hospital Clínico Universitario de Valencia, y en colaboración con la Universitat de Girona.
Estos primeros resultados se centran en la identificación de modelos del paciente, y el uso de estos modelos para predecir la glucemia después de una comida teniendo en cuenta la variabilidad del paciente y controlarla mejor que la terapia actual. "Estos serán elementos a integrar en los algoritmos de control definitivos para el páncreas artificial, que deben hacer frente a la variabilidad del paciente. Lo que estamos haciendo ahora, en definitiva, es evaluar componentes que se integrarán en ese páncreas artificial", explica Jorge Bondia, coordinador del equipo de investigación.
El páncreas artificial o sistema de control automático de infusión de insulina es "la solución ideal para la normalización del nivel de glucosa en los pacientes diabéticos tipo 1", según apunta Jorge Bondia, uno de los coordinadores del equipo de investigación. Dicho sistema combina un monitor continuo de glucosa, una bomba de insulina y un algoritmo de control que determina la infusión más adecuada en cada momento. Es en este último aspecto en el que se ha centrado el Instituto ai2 de la UPV.
Este trabajo ha tenido su primera aplicación práctica en un pequeño grupo de pacientes que actualmente están participando en los dos estudios puestos en marcha en el Hospital Clínico Universitario de Valencia, cuyo coordinador es el endocrinólogo Dr. Javier Ampudia. El primero de ellos someterá a un régimen específico a estas personas que sufren dicha enfermedad. Durante diversos periodos de una semana deberán seguir unas pautas de alimentación y administración de insulina y los investigadores médicos describirán su comportamiento después de cada comida mediante modelos matemáticos.
Paralelamente, los pacientes deberán acudir al hospital en cuatro ocasiones para comer. En dos de ellas el equipo del Instituto ai2 aplicará,%