
MELCHOR HOYOS, GERENTE DEL DEPARTAMENTO DE SALUD VALENCIA LA FE
Con 383 millones de presupuesto, el nuevo Hospital La Fe de Valencia se convierte en el mayor proyecto desarrollado por la Generalitat en la actual legislatura en beneficio de los ciudadanos. Un hospital moderno, tecnológico y de diseño útil e integrado para facilitar el esfuerzo de los profesionales sanitarios por atender a los ciudadanos. Los próximos seis meses serán claves para su inauguración y traslado pero también para lograr de forma escalonada un funcionamiento al 100%. Para conocer todos los detalles de esta magnífica obra, Salut i Força charla con Melchor Hoyos, gerente del Departamento de Salud Valencia La Fe.
P.- Doctor Hoyos, en primer lugar, ¿cuándo se inaugurará el nuevo Hospital La Fe y para cuándo está previsto que dé servicio con absoluta normalidad?
R.- El proceso de puesta en marcha del nuevo hospital conlleva varios hitos clave. Uno de ellos será la entrega de la obra y el equipamiento del edificio, durante el próximo mes de mayo. Posteriormente, se procederá a un simulacro de los circuitos más habituales del hospital (urgencias, consultas externas y hospitalización) y después del verano se procederá al traslado de la actividad, comenzando por la menos compleja que son las consultas externas. Así, la última fase del traslado comprende el paso de la hospitalización de un centro a otro, mientras parte de la hospitalización de Campanar sigue en funcionamiento. El periodo en el que el nuevo hospital estará al 100% de su funcionamiento es de entre 4 y 6 meses.
P.- ¿Es complicado realizar este exhaustivo y amplio traslado? Lo digo porque un hospital no puede dejar un servicio ‘cerrado por mudanza’ como cualquier negocio…
R.- El traslado de un hospital es muy complicado. Efectivamente no se puede dejar la actividad a cero, pero sí se va a reducir al máximo gracias a la colaboración de los hospitales del área metropolitana de Valencia. Además, la actividad urgente seguirá atendiéndose con la puesta en marcha de los dispositivos adecuados, bien en el centro de Campanar, bien en el nuevo Hospital La Fe o bien en los dos.
P.- ¿Escucha por los pasillos esa ilusión de sus compañeros de estrenar nuevo centro?
R.- La mayor parte de los profesionales sí muestran ilusión por el nuevo hospital. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la edad media de la plantilla es alta y por ello plantea una lógica resistencia al cambio, tanto por su espacio de trabajo como por los nuevos procesos que implican una forma de trabajar distinta a la que han desempeñado durante muchos años. De todos modos, cada vez más manifiestan esta ilusión, mayor en los jefes de servicio, que dispondrán de más espacio, mejor tecnología y más autonomía en la organización.
P.- Hablamos de un presupuesto de 383 millones de euros. ¿Será uno de los mejores hospitales públicos de Europa?
R.- Debe serlo, ya que es nuestra responsabilidad, la de los profesionales, convertir esta gran inversión en calidad asistencial, calidad de infraestructuras y calidad en la docencia e investigación biomédica y sanitaria.
P.- ¿Es cierto que Polonia, Portugal y Suecia valoran el centro hospitalario como un modelo a seguir?
R.- En su momento, delegaciones de estos países visitaron Valencia y se interesaron por el proyecto del nuevo Hospital La Fe, en el que reconocieron aspectos destacables, que podrían trasladar a sus respectivos proyectos. Sobre todo, se interesaron por la arquitectura del edificio, que favorece la eficiencia del hospital.
P.- Nunca se había destinado tantos recursos a infraestructuras sanitarias como en la legislatura actual. La joya de la corona es el nuevo Hospital La Fe. ¿Era tan necesaria esta obra si observamos el actual edificio?
R.- El Hospital Universitari La Fe estaba diseñado con un modelo de finales de los años 60 y principios de los 70, como una ciudad sanitaria, en la que cada pabellón se mantenía independiente del resto. Este modelo ha mostrado ineficiencias que sólo podían solucionarse con la construcción de un nuevo hospital, ya que reformar la estructura conllevaba un proyecto muy largo en el tiempo y muchas molestias, tanto para pacientes como para profesionales. Además, la situación de las estructuras de los pabellones no hacía posible una vida útil de otros 40 años. Por este motivo, se optó por la construcción de un nuevo edificio, alejado del actual, ya que levantar un hospital nuevo es más rápido y ocasiona menos interferencias en la actividad.
P.- ¿Quién notará más el cambio del nuevo hospital de referencia, el profesional o el paciente?
R.- El cambio lo notaremos todos. Los pacientes disfrutarán de habitaciones individuales, salas de espera más amplias, facilidades tecnológicas en la orientación y demás comodidades que harán la estancia más llevadera. Los profesionales, por su parte, apreciarán más luz, mayores espacios en consultas, salas de reuniones y despachos, y por supuesto mayor tecnología, mejores sistemas de información y monitorización que van a facilitar el desempeño de su actividad.
P.- ¿Qué es lo que más va a destacar en el nuevo Hospital La Fe? ¿El diseño horizontal, que sea un modelo integrado, quizá?
R.- El modelo integrado va a facilitar compartir conocimiento y que la organización se ponga alrededor del paciente, que estará en el centro del sistema.
P.- ¿A cuántos pacientes atenderá al día? He leído que el objetivo es potenciar la actividad ambulatoria y las alternativas a la hospitalización convencional. ¿Es así?
R.- Es difícil hacer una estimación de los pacientes atendidos cada día, pero serán alrededor de 4.000, sumando los pacientes agudos ingresados, los pacientes atendidos en hospitalización de día y domiciliaria, cuyo número aumenta de forma significativa con respecto al actual hospital, los que circularán en consultas externas, que aumentan actividad atendiendo por la tarde, más todos aquellos que acuden a urgencias, que son cerca de 500 cada día.
P.- Háblenos de la accesibilidad, del tránsito y de la comodidad del nuevo edificio. ¿Qué destacaría?
R.- Destacaría el aumento de las plazas de aparcamiento, tanto dentro del recinto como en las proximidades, algo que supone un gran problema ahora en el hospital. Además, el nuevo hospital es muy ordenado, ya que tiene unos circuitos muy bien diferenciado para pacientes, profesionales y familiares. Los flujos están separados también en las áreas asistenciales y la comunicación será más rápida, gracia a la comunicación horizontal del edificio y al número de ascensores, 88, separados según sea su utilización.
P.- 120 millones para equipamientos y la alta tecnología. ¿Será el hospital de vanguardia de España?
R.- Sin ninguna duda, el Hospital La Fe será un centro de vanguardia a nivel nacional e internacional, ya que cuando esté equipado contará con la tecnología más moderna y completa, además de tener la intención de mantener esta tecnología siempre en renovación.
P-. ¿Qué importancia tiene la informatización en el nuevo hospital?
R.- El nuevo Hospital La Fe abre con el objetivo fundamental de convertirse en un hospital sin papeles, sabiendo que es un reto muy difícil, pero intentando conseguir un alto grado de informatización. Gracias a los nuevos sistemas de información, la historia clínica del paciente será accesible desde cualquier punto del hospital y los profesionales podrán acceder a ella y a más información que facilite su trabajo, como documentación o protocolos on-line.
P.- ¿Hasta qué punto se ha tenido en cuenta la construcción y puesta en marcha a la hora de respetar el medio ambiente?
R.- En el diseño del nuevo hospital se han tenido en cuenta toda la normativa y recomendaciones medioambientales referidas a centros sanitarios de forma que su construcción tuviera el menor impacto medioambiental. Además, la preocupación por la sostenibilidad ya se tiene en cuenta en el actual centro, que está acreditado con la ISO 14000, que certifica la calidad en la gestión de residuos.
P.-¿Se puede afirmar que será complicadísimo que se saturen las urgencias?
R.- Tras la apertura del nuevo hospital, el Departamento de Salud Valencia La Fe contará con las mil camas de agudos en el Hospital La Fe y además con el área de apoyo de hospitalización de crónicos que estará ubicado en las instalaciones de Campanar. Se ha diseñado un circuito de Urgencias de alta capacidad y que funcione de forma eficiente. Sin embargo, intervienen factores que no se pueden controlar y que afectan a su correcto funcionamiento.
P.- Finalmente, ¿qué sucederá con la antigua Fe? ¿Qué tiene previsto hacerse con esa infraestructura que ha rendido tan bien durante décadas?
R.- El edificio que actualmente ocupan las salas y consultas del pabellón general seguirá en funcionamiento y albergará el ingreso de pacientes crónicos o pluripatológicos, además de recursos asistenciales de salud mental, como la Unidad de trastornos de la conducta alimentaria y psiquiatría de adolescentes. Asimismo, dispondrá de un centro de salud integrado, incluyendo las consultas externas que se trasladarán de forma progresiva desde el Centro de Especialidades de la C/ Alboraya, y consultas de Atención Primaria. Además, los pacientes tendrán un punto de atención a la urgencia de atención primaria. El resto de los edificios de la antigua ciudad sanitaria se cerrarán y su futuro dependerá del Plan Funcional de la parcela que desarrollará la Conselleria de Sanitat.