
DR. ANTONIO LLOMBART PRESIDENTE REAL ACADEMIA DE MEDICINA DE LA COMUNITAT VALENCIANA
En la España de Fernando VII, la Real Academia de Medicina de la Comunitat Valenciana fue constituida en 1831 con Antonio Ajos como presidente. La entidad ha desarrollado sus actividades bajo seis Reinados, dos Repúblicas, una Dictadura, viviendo en la democracia actual una situación especialmente complicada a nivel de subsistencia económica. Desde 1958 tiene su sede en la Facultad de Medicina de Valencia en la Avenida Blasco Ibáñez. El pasado 26 de enero, tomó posesión su nuevo presidente, el Dr. Antonio Llombart.
P.- Recién nombrado nuevo presidente de la Real Academia de Medicina de la Comunitat Valenciana. ¿Qué siente?
R.- Satisfacción y en cierto modo, una responsabilidad más en la vida de las muchas que he tenido. Es una actividad que es nueva para mí aunque sea académico desde hace años. Responsabilizarme de la Academia era un reto que no tenía previsto pero animado por varios compañeros, me presenté ilusionado.
P.- Dijo en el discurso inaugural que la institución debe contribuir al estudio y promoción de la investigación y asistencia de la Medicina y Ciencias. ¿Cómo?
R.- Las fórmulas son varias. Nosotros no somos ejecutivos porque la estructura sanitaria hace que la Conselleria de Sanitat lleve la asistencia, la investigación se hace en las Universidades y nosotros somos una estructura de consejo, análisis y orientación basado en la experiencia de los 50 académicos que somos. Podemos analizar, criticar, pedir actuaciones dentro de asistencia, docencia e investigación.
P.- ¿Por qué aboga por la multidisciplinaridad y el humanismo?
R.- Multidisciplinaridad es porque la medicina ya no es que el médico cure al enfermo, tiene una serie de facetas como la prevención, la predicción de las posibles afectaciones del ambiente y la actuación directa en la salud. Curar no es solo en el aspecto mecánico, también psiquiátrico y también la relación entre la sociedad y las estructuras hospitalarias. La medicina ya no es el estudio del cuerpo humano por los métodos tradicionales, hoy la biología, la genética, la patología molecular… juegan un papel más protagonista y la Academia no puede quedarse atrás.
P.- ¿Es cierto que también desea reactivar la presencia de la Academia en las tres provincias?
R.- El centralismo de Valencia es absoluto. A veces se habla de Real Academia de Valencia, no de Comunitat Valenciana. Nuestro objetivo fundamental es que la Academia llegue a todas las áreas como son Alicante (por su potencia de desarrollo sanitario) y a Castellón. La Academia debe ser conocida en estas dos provincias y que haya actuaciones.
P.- Programará un ciclo de conferencias sobre temas de investigación de impacto internacional con presencia de figuras del mundo científico e investigador de reconocido prestigio.
R.- No quiero hacer promesas falsas, quiero tener los pies en el suelo porque los medios son limitados. La Academia sufre la crisis de manera aguda porque nuestras subvenciones llegan tarde o no lo hacen. Estamos buscando un soporte económico y la idea es prepararlo y a partir de mediados del año que viene en una serie de encuentros o simposios que analicen la investigación actual de la Comunitat. Hay investigadores valencianos excelentes que solo los conoce la sociedad científica internacional pero que son desconocidos aquí.
P.- La Real Academia es una institución emblemática pero hay quien dice que debe modernizarse. ¿No cree que el golpe de timón que pretender dar se topará con problemas de financiación?
R.- En el momento actual sí. Debemos hablar con precaución, no tenemos medios para las actuaciones que pretendemos desarrollar. No solo es hacer ver este problema a las instituciones, también a las entidades financieras, la industria… para que sean generosos con nuestra estructura.
P.- ¿Qué relación mantendrá con las autoridades universitarias?
R.- La Academia hasta ahora solo ha tenido relación con la Universitat de València. Pero es el Politécnico, Castellón con Jaume I, la de Elx (hablo de las Ciencias de la Salud y la Medicina) y estamos dando esos pasos para abrirnos al encuentro. Igual que queremos llegar a las privadas.
P.- Afirma que la investigación de hoy es la salud de la población de mañana y que la institución no puede quedar ajena. ¿Es así?
R.- Donde no se investiga no se avanza. Para que se puedan mejorar las condiciones sociosanitarias de aquí es imprescindible que se investigue en la Comunitat. Son problemas específicos locales. Si la Comunitat no investiga en esos aspectos sumados a la investigación general, a la larga quedaremos deficitarios en la salud.
P.- ¿Cree que la sanidad pública valenciana tiene suficientes médicos?
R.- A título personal, creo que no se hicieron bien los cálculos. Yo viví en los años 1975-76 teníamos 1.500 estudiantes y debimos disminuir a 300. Fue una bajada muy fuerte y socialmente no se vio bien. Se deberían haber hecho más facultades como sí se hizo posteriormente. 35 años después nos encontramos en una situación deficitaria. Importamos médicos de América Latina y Europa del Este pero nuestros médicos emigran a países europeos porque les pagan más.
P.- La Conselleria de Sanitat destaca en esta legislatura por su ambicioso plan de infraestructuras sanitarias en el que la joya de la corona será la nueva Fe. ¿Qué opina del futuro centro de referencia de la Comunitat?
R.- La Fe había falta renovarla porque se había quedado vieja y la apuesta ha sido adecuada. No la he visitado pero sé de comentarios que indican que se está haciendo una obra importante. Será la mejor de Europa probablemente cuando se inaugure porque será la más moderna y hay que pensar que va a funcionar bien.
P.- ¿Por qué decidió especializarse en Anatomía Patológica?
R.- Fue una razón genética porque mi padre fue Catedrático de Anatomía Patológica y lo viví desde niño y me gustó. Seguí su camino sin que mi padre me forzara a ello, ni mucho menos. Tampoco lo he hecho con dos de mis cuatro hijos que son médicos y uno es dermatólogo y el otro oncólogo. Me atrajo, me formé en Inglaterra, Alemania y Francia y no me arrepiento de haberlo decidido. Hoy probablemente me hubiera orientado más hacia la biología molecular que en esos tiempos era un mundo desconocido.
P.- Finalmente, ¿con qué Academia sueña cuando finalice su mandato?
R.- El proyecto o meta son cuatro años para relanzar la Academia, ponerla a un nivel de otras comunidades como la de Madrid. Queremos dejarla en el sitio que debía estar y que solo los problemas o cambios estructurales (ha estado la Academia muchos años perdida en un sótano) y situarla en su lugar dentro de la sanidad.