
Amadeo Almela, jefe del servicio de urgencias del hospital Arnau de Vilanova
P.- En primer lugar, doctor Almela, ¿cuál es la misión del Servicio de Urgencias del Hospital Arnau de Vilanova?
R.- Como área de Urgencias debemos aspirar a ser uno de los mejores servicios de nuestro entorno por su constante innovación, resultados, calidad asistencial y tecnología, contribuyendo, con nuestro granito de arena, a que el Sistema de Urgencias y Emergencias de la Comunitat Valenciana esté entre los mejores de Europa. Más allá de eso, resumiría nuestros objetivos esenciales en cinco puntos: atender preferentemente a nuestra población asignada, estando además preparados para asumir demandas de otros departamentos y Comunidades Autónomas; prestar asistencia sanitaria especializada, universal, integral y personalizada en régimen de urgencia y emergencia; aplicar los medios más modernos disponibles para el diagnóstico y tratamiento con el fin de alcanzar el máximo índice de salud de nuestra población; desarrollar programas de investigación y docencia de pre y postgrado, en el ámbito de las ciencias de la salud; cooperar con el Centro Coordinador de Emergencias, el Servicio de Atención Medica Urgente Extrahospitalaria, la Atención Primaria, y otras instituciones implicadas en la atención urgente; y, finalmente, asegurar las necesidades y expectativas de la población, con criterios de equidad, rapidez y máxima eficiencia.
P.- Después de más de ocho años como jefe de Urgencias del Hospital Arnau, ¿cuál es la evolución actual y a qué aspira el Servicio en el futuro?
R.- Actualmente, estamos muy implicados en el desarrollo de la aplicación Orión Clinic, que, como sabe, es la historia informatizada que proporciona cobertura a la asistencia hospitalaria. El pilotaje, que estamos compartiendo con el hospital Doctor Peset, de Valencia, entraña un gran reto para nosotros, ya que supone enfrentar y superar los problemas lógicos de cualquier herramienta nueva. Sin embargo, también estamos ansiosos de desplegar todo el potencial que Orión Clinic tiene y que, sin duda, va a suponer una drástica mejora en la información disponible en cualquier nivel del sistema de salud, que culminará, tras la integración de todos los programas, en la historia electrónica única de la Comunitat Valenciana.
P.- ¿Cuál es la fórmula para lograr una óptima calidad asistencial en Urgencias?
R.- En mi opinión, la receta debe contener tres ingredientes básicos. Por un lado, disponer de recursos humanos bien dimensionados y con una exquisita motivación y formación en el campo de las Urgencias. Estos recursos, en segundo lugar, deben contar con herramientas adecuadas que permitan actuaciones consensuadas, sostenibles y basada en la evidencia científica; estoy hablando básicamente de la aplicación de vías clínicas específicas y de disponer de la tecnología más avanzada. Por último, la evaluación constante del trabajo realizado es la piedra angular del sistema. El análisis de indicadores de actividad y calidad del servicio, llevado a cabo tanto en la comisión de calidad como en la comisión especifica de urgencia, permite tomar el pulso al servicio y proponer estrategias y puntos de mejora dirigidas siempre al paciente.
P.- ¿Con cuántos profesionales cuentan en el Servicio de Urgencias del Hospital Arnau de Vilanova?
R.- La plantilla de Urgencias está compuesta por unas cien personas, entre facultativos, personal de enfermería, auxiliares, administrativos, celadores y otros trabajadores. Sin embargo, también hay que contabilizar el personal de otros servicios que acuden a Urgencias, bien para realizar una guardia de su especialidad, o, en otras ocasiones, como consultores o como trabajadores eventuales. Por tanto, el esfuerzo de coordinación es importante y, a veces, resulta muy complicado. De hecho, formamos el Servicio más numeroso y heterogéneo del hospital, con todo lo que ello conlleva. El símil que yo siempre utilizo para describir nuestra organización es que tratamos de comportarnos como si fuéramos una familia numerosa, aplicando tres valores claves: normas, orden y apoyo mutuo.
P.- ¿Qué modelo organizativo aplican?
R.- Trabajamos por áreas específicas, perfectamente definidas en el Servicio, como son clasificación y consulta ambulatoria, policlínicas, observación, sala de terapia rápida, sala de críticos y traumatología. Además, realizamos nuestras funciones en equipos asignados a esas áreas y formados por facultativos, enfermería y auxiliares, de tal manera que articulamos la tarea de una forma cohesionada y enriquecedora.
P.- ¿A qué contingente de población atiende el Hospital Arnau de Vilanova y qué perfil de usuario predomina?
R.- Nuestro Departamento de Salud atiende a 307.000 habitantes, con un importante componente de dispersión geográfica y unas características poblacionales que marcan una clara prevalencia de los usuarios geriátricos. Esto, en parte, es debido al elevado número de residencias de la Tercera Edad que prestan servicio en nuestra área de cobertura sanitaria. Por otra parte, los pacientes en situación de enfermedad crónica avanzada o que precisan cuidados paliativos ingresan en nuestra unidad de pacientes dependientes agudos, dotada de doce camas, donde es posible atender a estos enfermos en un entorno más apropiado que el área de Urgencias y por parte de personal específicamente formado en este tipo de tarea.
P.- ¿Qué se entiende por emergencia médica?
R.- De forma sencilla, podemos definirla como aquella situación clínica que pone en riesgo la vida del paciente y que hace precisa una atención inmediata. La correcta asistencia a estos usuarios es el eje neurálgico de nuestro trabajo. Al igual que el resto de los hospitales de la Comunitat Valenciana, en nuestro hospital disponemos de un sistema de triaje que permite priorizar y evitar demoras en patologías tiempo-dependientes, como el infarto agudo de miocardio o el politraumatizado grave, por poner dos ejemplos paradigmáticos.
P.- ¿De qué manera puede afrontarse la presión asistencial? Y, en este mismo sentido, ¿existen momentos del año en que las Urgencias del Arnau presentan una situación de saturación?
R.- Desde la dirección médica, y con la colaboración inestimable del servicio de Admisión, se ha auspiciado una comisión que monitoriza a diario la ocupación del hospital y pone en marcha las medidas oportunas para paliar dicha situación. De entre ellas, me gustaría destacar la apertura de una consulta externa adscrita a Urgencias y a su Unidad de Dependientes Agudos, de tal manera que permite iniciar precozmente estudios diagnósticos en pacientes estables, controlar la evolución de patologías atendidas en Urgencias o recibir exploraciones complementarias pendientes. Todas estas intervenciones ayudan a reducir el número de ingresos urgentes y, por tanto, hacen posible disponer de más camas de hospitalización convencional.
P.- ¿Hay suficientes camas de hospitalización?
R.- Nuestra población adscrita es ligeramente inferior a la de grandes hospitales, como el Doctor Peset o el Clínic de Valencia, pero el número de camas es prácticamente la mitad. Es evidente que esta situación mejorará con la apertura del hospital de Llíria, y, probablemente, con la reasignación de población. Sin embargo, siempre hay que trabajar en positivo. Me refiero a que se deben aprovechar al máximo los recursos disponibles, y no todo se arregla con tener más camas. Hay que gestionarlas bien, con tiempos de hospitalización ajustados pero, sobre todo, mediante la dinamización de las consultas externas, así como con el apoyo decidido a la labor de los equipos de Atención Primaria.
P.- ¿Sufren los profesionales de Urgencias la violencia física o verbal de pacientes y familiares que pierden los nervios?
R.- Las urgencias generan mucha tensión y, a veces, suponen largas esperas. Por tanto, constituyen un caldo de cultivo propicio para perder con facilidad los nervios. Sin duda, nosotros, como el resto de hospitales, padecemos esa lacra, y luchamos para combatirla con todas nuestras fuerzas. Sin embargo, le puedo asegurar que son pocos los usuarios que optan por la vía de la agresividad si la comparamos con el número total de pacientes que frecuentan las Urgencias. De hecho, existe una relación inversa entre las agresiones y la calidad de la información que se brinda al usuario. Para mí, esta es una cuestión crucial.
P.- ¿Hay que estar hecho de una pasta especial para dirigir un Servicio de Urgencias?
R.- Es evidente que el perfil de un buen Jefe de Urgencias incluye determinadas características, como saber mantener la calma en situaciones límite y permanecer siempre con la cabeza fría. De todas maneras, le aseguro que no estoy hecho de ninguna pasta especial. Simplemente, me gusta mi trabajo, creo en mi equipo y, sobre todo, me mueve una gran inquietud por mejorar los aspectos relacionados con el día a día. Reconozco que soy un entusiasta de las nuevas tecnologías y que me gusta asumir nuevos retos en investigación en el área de Urgencias, un campo en el que todavía queda mucha tarea por acometer.
P.- Hablemos, precisamente, de docencia, investigación e innovación. ¿En qué aspectos es pionero el servicio de Urgencias del Arnau de Vilanova, dentro de dicho ámbito?
R.- Sin ir más lejos, es el primer hospital de la provincia de Valencia a la hora de ser escogido por los nuevos residentes para iniciar la especialidad de Medicina Familiar y Comunitario. Este es un dato que dice mucho a nuestro favor. Tenemos una especial inclinación por la investigación biomédica, y le diré que, contabilizando solo el año 2009, hemos publicado cuatro artículos en revistas internacionales de impacto, así como dos libros relacionados con las emergencias médicas. A todo ello hay que añadir el elevado número de comunicaciones que venimos realizando, además de la continuada organización de cursos y talleres de formación.
P.- Más allá de eso, ¿cuenta el Servicio con líneas propias de investigación?R.- En efecto. Concretamente, las relacionadas con la inmunología, la ventilación mecánica no invasiva, la diabetes y los temas de seguridad hospitalaria en pacientes frágiles o en riesgo de delirio. Por otro lado, nuestro Servicio destaca por su alta calificación en ventilación mecánica no invasiva, habiéndose convertido en un centro de referencia en materia de formación. Este último año, organizamos en Valencia el II Curso de Formación de la Sociedad Española de Cuidados Respiratorios y Tecnología Aplicada. Estamos muy implicados en la aplicación de las diversos tipos de ecografía en el paciente grave, así como en la monitorización mínimamente invasiva de pacientes en situación de shock, con el objetivo de optimizar el tratamiento desde el primer momento.
P.- Finalmente, ¿cuál es el objetivo del Servicio que usted dirige, con vistas al nuevo año?
R.- Básicamente, tratar de mejorar en la asistencia ofertada a nuestros pacientes, que deben seguir siendo, inexcusablemente, el verdadero centro de atención. Tenemos que ser capaces de vertebrar y organizar esa asistencia desde un prisma multidisciplinar e integrador, aportando innovación y utilizando la mejor tecnología, todo ello sin perder nunca de vista la vertiente humana que se espera de nosotros.
Amadeo Almela Quilis (Valencia, 1958) ocupa, desde 2002, el cargo de jefe de sección de Urgencias y Unidad Médica de Corta Estancia del Hospital Arnau de Vilanova, centro de referencia del Departamento Valencia-Arnau de Vilanova de la Comunitat Valenciana. Bajo su dirección se halla una de las áreas más problemáticas de cualquier equipamiento sanitario, en la que la angustia de pacientes y familiares adquiere su máxima dimensión, obligando al personal médico y de enfermería a desplegar no solo los conocimientos técnicos de su profesión, sino también sus mejores dotes psicológicas.