Muchas mujeres conciben el momento del parto como un momento traumático, donde son dirigidas sin ser consultadas y añoran cierta humanización al ser asistidas. No tienen comodidad ni intimidad y sellan de por vida un recuerdo non grato. Todo ello no ocurre en el recientemente estrenado Hospital de Manises, donde se inculca un programa de parto natural en el que la mujer es la protagonista y donde las matronas tienen el papel y la relevancia que merecen. Otra de las prioridades, naturalmente, es el bienestar absoluto del feto. Según explica, la jefa de servicio de ginecología y obstetricia del Hospital de Manises, Begoña Pellicer, los médicos sólo intervienen si el protocolo lo requiere. De hecho, en este centro hospitalario simplemente se tiene en cuenta lo que ya refleja la Organización Mundial de la Salud (OMS): la parturienta decide su propio parto. Se espera que Manises atienda 1.700 partos anualmente. El éxito del programa de parto natural ya ha cautivado a muchas mujeres que pese a no corresponderles Manises como hospital en la red pública establecida, desean ser asistidas allí por la doctora Pellicer y su magnífico equipo.
P.- Dra. Pellicer, en primer lugar, para que se comprenda fácilmente, ¿qué se entiende exactamente por parto natural?
R.- En el Hospital de Manises entendemos el parto como un proceso natural, por ello, para nosotros la expresión ‘parto natural’ significa dejar evolucionar la fisiología natural del parto. Nuestro programa de parto natural está encaminado a ofrecer seguridad, intimidad y máxima comodidad a la madre durante el proceso y eso incluye la aplicación de medios analgésicos como la anestesia epidural siempre que la madre lo demande y su estado le permita recibirla porque muchas veces este tipo de parto se confunde con la idea de parir con dolor y no es el caso.
P. ¿Por qué es más protagonista la mujer en un parto natural?
R.- La mujer siempre es la protagonista de su parto, así lo especifica la SEGO (Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia). La diferencia en nuestro caso reside en la mayor humanización y cercanía de la paciente con el equipo que la asiste. Establecemos confianza con las mujeres que acuden al Hospital de Manises a dar a luz a través de un proceso de información denominado el plan de parto. Lo cierto es que en muchos sitios el plan de parto se ha malinterpretado porque lo encabeza una corriente progresista que utiliza técnicas no seguras. En Manises el plan de parto va exclusivamente dirigido a lograr la confianza de la paciente. Ellas tienen así ocasión de expresar al equipo que la atenderá sus temores y preocupaciones, habitualmente, relacionados con el miedo al dolor o a la incertidumbre acerca de lo que pasará. Intentamos así conciliar su miedo al dolor e intentamos ayudarles a superar experiencias traumáticas vividas en anteriores embarazos, generalmente relacionadas con cesáreas.P.- ¿Cuáles son los beneficios claros para la madre en este tipo de parto?
R.- La madre vive ante todo una experiencia del nacimiento de su hijo más placentera, con menos dolor por las técnicas de relajación empleadas y con el apoyo continuo del equipo en el caso de que su voluntad decline. Esto es fundamental durante el preparto (una fase previa al parto) en el que inevitablemente la madre va a sufrir una serie de dolores sobre los que podemos actuar a través de medios naturales. Está demostrado que el dolor en ese momento es muy subjetivo e influenciable por las condiciones externas. En el Hospital de Manises lo que hacemos es intentar mejorar las condiciones externas para minimizar el dolor utilizando algunos de estos medios naturales. Entre ellos, empleamos pelotas de parto que mejoran la dilatación, duchas de agua caliente que minimizan el dolor, técnicas de relajación y, sobre todo, ofrecemos a la paciente un entorno de total intimidad con una sala de dilatación individual con cuarto de baño y ducha en la que puede permanecer en compañía del ‘compañero de parto’, o sea el padre.
P.- ¿Y para el bebé?
R.- El parto natural entendido como lo hacemos nosotros garantiza un máximo bienestar para el feto en todo momento.
P.- En España en general y la Comunitat Valenciana en particular, ¿se apuesta por el parto natural?
R.- La apuesta por el parto natural es cada vez mayor pues hay una demanda social importante causada por dos motivos: una mala praxis obstétrica y una falta de respeto en todos los estamentos hacia el proceso del parto, es decir, se confunde la asistencia con la necesidad, por un lado, y no se toma en consideración suficientemente a la paciente, por otro. Todo esto ocasiona que la demanda entorno al parto natural sea cada vez mayor y justifica la implantación de programas tan completos como el que estamos desarrollando en el Hospital de Manises. A día de hoy, junto con el Hospital de Villarreal en Castellón, somos pioneros en parto natural. Nosotros pretendemos ir un poco más allá dando un papel central a las matronas en nuestro centro. Ellas son las que conducen el proceso porque son las personas preparadas para ello.
P.- Por concretar un poco más, ¿qué es lo más reseñable del programa de parto natural que ustedes implementarán en el Hospital de Manises?
R.- Precisamente, el papel de las matronas. Hemos apostado por la colaboración internacional para conseguir que tengan mayor capacidad formativa e investigadora. En otros hospitales de nuestro país y de nuestro entorno, las matronas no tienen un papel tan central y reconocido. En este sentido, se han iniciado contactos con la Universidad de Utrech en Holanda para que vengan a Manises a completar la formación de nuestro equipo.
P.- ¿Es Holanda el espejo en el que mirarse? ¿Por qué?
R.- Holanda es sólo un punto de referencia, pero no el espejo. Su sistema público y su tradición de parto domiciliario lo hacen idóneo para la escuela que queremos crear, pero no es extrapolable en absoluto a nuestro sistema pues aquí son inviables los partos domiciliarios por su falta de seguridad.
P.- Pero doctora, habrá quien diga que no podemos nacer en casa de forma natural, que gracias a los hospitales se salvan vidas cuando hay complicaciones…
R.- Sin lugar a dudas, todas las mujeres han de parir en los hospitales pero en unas condiciones lo más naturales posibles por el bien del feto y por el suyo propio.
P.- A pesar de que el hospital lleve poco tiempo en funcionamiento, ¿a cuántas madres irá dirigido este programa?
R.- Se ha calculado que, dada nuestra población, atenderemos unos 1.700 partos anualmente. El programa estará disponible para todas estas madres, aunque lo cierto es que cada día son más las pacientes que acuden a nuestro hospital espontáneamente a solicitarlo aunque no les corresponda ser asistidas en este centro. Ellas nos lo demandan porque se enteran de que lo estamos desarrollando y les interesa el tema.
P.- ¿Cuál es la mejor postura de la mujer en un parto?
R.- Aquella en la que se encuentre más cómoda y segura desde el punto de vista médico. En el parto natural tal cual lo vemos en el Hospital de Manises no hay una postura ideal. La evidencia refleja que hay que atender a dos criterios: la comodidad y la seguridad. Lo importante es lograr ambas en cada uno de los momentos de progresión del parto. Por eso, la postura puede ir variando para potenciar esa progresión.P.- ¿Recomienda la oxitocina o la epidural?
R.- No es que sean recomendables o no, ambas son valoradas desde el punto de vista de la comodidad, la seguridad y teniendo en cuenta la progresión del parto. La correcta progresión determina que haya unos tiempos establecidos para cada etapa con el objetivo de mantener la seguridad para la madre y la del feto. Si el proceso no evoluciona correctamente será necesario recurrir a la oxitocina o a la epidural, según los casos.
P.- ¿Usted cree que un momento tan bonito como es el de parir se ha convertido en un trauma para muchas mujeres que sólo siguen órdenes?
R.- Desde luego, para muchas mujeres el parto se ha convertido en una situación traumática por el miedo al dolor, la incertidumbre y la deshumanización de los hospitales.
P.- ¿Qué hace usted en un parto, deja que la mujer y la naturaleza lleven la iniciativa?
R.- Lo primero valoro la categoría del riesgo de la paciente. Si se considera de bajo riesgo la matrona es la persona que conduce a partir de ese momento la evolución de forma natural. Si interviene el médico es porque el protocolo lo requiere.
P.- ¿Qué mensaje le lanzaría a las mujeres embarazadas? R.- Que confíen en el equipo que les asiste que es un equipo altamente preparado para atenderlas y que intenten alejar temores pensando que embarazos ha habido desde que la humanidad existe.P.- ¿En España se recurre fácilmente a la cesárea para evitar problemas?
R.- Es la causa principal de las cesáreas que se practican en España. Amenudo, se recurre a las cesáreas y a la medicalización para evitar denuncias de pacientes.
P.- ¿Es cierto que la OMS reconoce el derecho de la parturienta a dirigir su propio parto?
R.- El documento de la OMS nace con la idea de garantizar unos mínimos para todas las mujeres. Esto es fundamental en países en los que se producen situaciones extremas que nada tienen que ver con nuestra sociedad. El documento establece así unas recomendaciones generales para mantener el respeto hacia el sexo femenino allí donde no existe ese respeto. Lo que ocurre es que en aquellos países que no tienen esta problemática se ha reinterpretado el documento, dando origen a una versión que aboga por un parto en las condiciones más favorables para la paciente.
P.- Finalmente, una pregunta un poco personal. Si es madre y ha tenido hijos, ¿cómo fue su parto? ¿Qué recuerdos tiene? ¿Puedo ser protagonista?
R.- Sí, soy madre. Tengo tres hijos que nacieron a través de tres partos maravillosos. De hecho, si he de ser sincera, tengo que reconocer que mis partos fueron tal cual los he concebido para el programa de parto natural del Hospital de Manises y esto es justo lo que les explico a mis pacientes. En mi caso particular puede que, dada mi profesión y el equipo de colegas que me asistió, me faltara un poco de intimidad, pero desde luego, mis pacientes del hospital no tendrán este problema.