Salut i Força

El periódico de salud de la Comunitat Valenciana

La radiología vascular e intervencionista: más allá de la cirugía

Añadir comentario
Enviar a un amigo
Enviar a Menéame
La radiología vascular e intervencionista: más allá de la cirugía
Dr. José Vilar
Jefe de Servicio de Radiodiagnóstico del Hospital Universitario Dr. Peset.
Miembro de la Real Academia de Medicina de Valencia

Néstor no podía andar más de cien metros sin sentir un enorme dolor en su pierna derecha. Sus arterias, dañadas por la arteriosclerosis, se estaban obstruyendo, y el riego apenas llegaba a esa pierna dolorida. La cirugía, en este caso, estaba descartada. Sin embargo, mediante un tratamiento vascular intervencionista, los radiólogos pudieron desobstruir la arteria. Casi de forma inmediata, Néstor sintió ese flujo de sangre oxigenada llegando de nuevo a su pierna. Néstor recuperaba vida e ilusión.

Cuando María se levantó de la cama no podía dar crédito a sus ojos. Todo el dolor de su espalda había desaparecido: podía andar y erguirse sin miedo. Era otra persona y, con seguridad, mañana podría ir a la comunión de su nieta. Maria había estado aquejada de fuertes dolores en su espalda desde hacia mas de un año y, en los últimos meses, su osteoporosis había avanzado hasta el punto de no poder andar ni permanecer de pie. Fue una amiga la que le comentó que existía una nueva técnica que podía reforzar su vértebra rota mediante una especie de inyección de cemento.

La angioplastia, en el caso de Néstor, y la vertebroplastia, en el de María, que así se llaman estos procedimientos, son algunas de las múltiples intervenciones que hoy se pueden realizar, sin necesidad de operar al paciente, introduciendo diversos elementos a través de la piel y guiando la intervención mediante imagen radiológica. Aestos procedimientos aplicados en pacientes como Néstor y María los llamamos radiología vascular e intervencionista. En la historia de la radiología, como en la de otras disciplinas médicas, abundan los episodios en los que médicos experimentaron, incluso, con su propio cuerpo, inyectándose sustancias para conseguir vislumbrar las arterias, o alambres y catéteres, para llegar a los lugares más remotos del cuerpo, como el corazón o el cerebro. Seldinger fue uno de esos médicos. Este doctor sueco ideó un sencillo sistema para poder introducir un catéter en las arterias mediante una única punción en la ingle. Su método permite, hoy en día, guiar catéteres por las arterias y venas, o incluso por otras estructuras, como los uréteres o la vía biliar. La evolución tecnológica de los últimos veinte años ha supuesto que, hoy, el radiólogo, disponga de materiales que le permiten moverse libremente por todas esas cavidades y órganos y guiar esos movimientos con imágenes de alta resolución, e incluso navegar por dentro de vasos, intestino o cualquier otra estructura.

La radiología vascular e intervencionista se llama así porque el territorio de los vasos (arterias y venas) es el que más se trata mediante estas técnicas. Estos radiólogos pueden desobstruir arterias ocupadas por trombos, y volver así a dar riego a las piernas, el riñón, el cerebro y otros órganos. Pueden, en otros casos, obstruir arterias y venas que están sangrando, evitando hemorragias mortales, o cerrar aneurismas en el cerebro. La precisión con la que el radiólogo puede situar su tratamiento es milimétrica, gracias a los modernos sistemas de imagen digital. Sin embargo, lo más llamativo para el paciente es saber que estas intervenciones se realizan con apenas una pequeña anestesia local en la zona de punción y que, en muchos casos, uno se puede marchar a casa pocas horas después de la intervención.

Pero los radiólogos vasculares intervencionistas también han extendido su papel a otras enfermedades, y tratan alteraciones de los conductos lacrimales, lesiones de los riñones, drenan abscesos, colocan prótesis en la vía biliar en pacientes con ictericia, ‘cementan’ vértebras, como en el caso de María, introducen agujas hasta lesiones milimétricas para eliminar el dolor, tratan tumores mediante ondas de radiofrecuencia… Tal vez, lo más importante es que se consigue mejorar enormemente la calidad de vida y las ganas de vivir de personas como María y Néstor.

La radiología vascular e intervencionista está aquí para quedarse y para avanzar hasta límites que hoy todavía no podemos ver. Es probable que, en un futuro no muy lejano, confluyan sistemas de navegación similares a los que se utilizan en videojuegos, con imágenes médicas, para conseguir alcanzar, con mayor precisión, diversos órganos y zonas del cuerpo humano y poder tratar así a los pacientes. La mayor parte de hospitales españoles disponen en la actualidad de unidades de radiología vascular e intervencionista dentro de sus servicios de radiología. Estos radiólogos, en colaboración con otros médicos especialistas, participan activamente en tratamientos que pueden mejorar enormemente la vida de los pacientes.

comentarios

Añadir comentario

Los comentarios son moderados para evitar spam. Esto puede hacer que tu escrito tarde un poco en ser visible.

Subscripción vía RSS
W3C Valid XHTML, CSS
Editorial Fangueret, SL
C/ San Vicente Mártir, 35, 4º, 7A - 46017 Valencia
Formulario de contacto - Tfno: 96 351 37 66