La artritis reumatoide es una enfermedad que se caracteriza por la inflamación crónica de las articulaciones. Si no se trata de forma adecuada, se produce una destrucción articular. La destrucción de la articulación será lo que condicione la importante incapacidad física que sufren los pacientes. Antes de que esto suceda, aparecen en las radiografías una serie de datos como son las erosiones (destrucción del hueso) o la disminución del espacio articular, que nos indica que la enfermedad está progresando. Por ello se han desarrollado una serie de sistemas o métodos que miden estas lesiones, y nos permiten conocer si la enfermedad avanza de forma rápida o bien si los tratamientos que utilizamos frenan o detienen la destrucción de las articulaciones.
Entre los métodos más utilizados destaca la modificación del método de Sharp realizada por van der Heijde. Este método desarrollado en Holanda consiste en medir, en 16 articulaciones de cada mano y en 6 articulaciones de cada pie las erosiones, la pérdida del espacio articular y las deformidades. En cada articulación se da una puntuación de 0 a 5 según el número o extensión de las erosiones, y de 0 a 4 según la pérdida del espacio articular. Después, se suman los resultados y nos permite medir el daño que presenta un paciente en un momento dado. Se recomienda realizar radiografías de manos y pies en el diagnóstico y después al menos una vez al año. Si en un enfermo observamos que la puntuación del daño aumenta mucho podemos valorar utilizar un medicamento más potente que frene la enfermedad.
Estos métodos también nos han servido para estudiar la eficacia de los diferentes medicamentos, de tal forma que los nuevos tratamientos conocidos como biológicos detienen el daño en, prácticamente, todos los pacientes.
Unas simples radiografías de manos y pies, realizadas de forma secuencial, nos permitirán valorar si, además de mejorar la inflamación articular, estamos retrasando el daño articular. Una técnica sencilla de realizar y barata permite aconsejar sobre si el tratamiento es adecuado o hay que realizar modificaciones para ser más efectivos. Tan solo es imprescindible que exista un profesional muy entrenado en la lectura de dichas radiografías. En nuestro centro, uno de nuestros reumatólogos es la persona experta en este campo y es la que nos aporta la información necesaria para la toma de decisiones. La existencia de un experto en este campo nos ayuda a un ajuste terapéutico mas adecuado y sin duda mas eficiente.