En contra de la creencia popular de que las enfermedades reumáticas afectan a las personas de edad avanzada, algunas de ellas, como el lupus eritematoso sistémico (LES), la artritis crónica juvenil (ACJ) o la esclerodermia (ES), suelen ser más frecuentes en mujeres jóvenes, preferentemente en edad fértil. Generalmente, se trata de pacientes con una fertilidad normal, excepto en aquello casos en los que ha sido necesario utilizar tratamientos con inmunosupresores que pueden disminuirla. Sin embargo, es importante señalar que existe un mayor número de pérdidas fetales, prematuridad y de retraso de crecimiento uterino en los niños de madres con LES que en la población sana. Al mismo tiempo, algunos estudios han mostrado una mayor frecuencia de brotes de la enfermedad de base durante el embarazo y tras la finalización del mismo.
Hasta hace pocos años, el embarazo era una posibilidad contraindicada en estas pacientes, puesto que se consideraba una situación de alto riesgo, tanto para la madre como para el feto, por la elevada frecuencia de aparición de complicaciones. Sin embargo, como consecuencia del desarrollo de nuevos tratamientos farmacológicos, se ha observado en los últimos años una mejoría en la esperanza y la calidad de vida de estas pacientes, lo que en muchas de ellas hace que aumente el deseo de ser madres.
El momento ideal para la fecundación es después de varios meses de remisión clínica de la enfermedad, lo que disminuye marcadamente la frecuencia de brotes durante el embarazo subsiguiente.
Amparados en la experiencia de algunas unidades, como el St Thomas Hospital en Londres, un centro de referencia para este tipo de atención multidisciplinar, cada vez estamos más seguros que un correcto asesoramiento preconcepcional y un adecuado seguimiento durante el embarazo y el puerperio, preferiblemente en equipos multidisciplinares, en los que participen reumatólogos, se puede conseguir de manera exitosa la maternidad en estas pacientes. Por ese motivo, en nuestro Servicio de Reumatología del Hospital Doctor Peset, hemos puesto en marcha una consulta de gestaciones de alto riesgo para este tipo de pacientes. El protocolo de seguimiento incluye una consulta preconcepcional para información a las futuras madres sobre las posibles complicaciones, tratamientos farmacológicos en el embarazo y otros aspectos, así como visitas mensuales que posibilitan un control más estrecho, tanto de la madre como del feto, para la detección precoz de complicaciones. Estas visitas se realizan simultáneamente por un ginecólogo y un reumatólogo. Esto nos ha permitido obtener resultados más óptimos de embarazos y de recién nacidos sanos, en un porcentaje superior al que se conseguiría sin esta especial atención.