
En términos de asistencia médica, la financiación continúa siendo el gran talón de Aquiles en las Comunidades Autónomas. Por supuesto, la Comunitat Valenciana no constituye ninguna excepción, y así lo expresó el conseller de Sanitat, Manuel Cervera, durante la reciente reunión del Consejo Interterritorial de Salud, que reúne a los responsables autonómicos de esta área y al ministro del sector, Bernat Soria, a su vez diputado socialista por Alicante. Sin embargo, pese a las continuas advertencias de los gobiernos territoriales, las reivindicaciones en torno a la mejora de la financiación siguen cayendo en saco roto. El problema estriba en conseguir que Madrid reconozca, de una vez por todas, que, desde que hace unos años las administraciones autonómicas, entre ellas la valenciana, asumieron las competencias sanitarias, la población asistida ha experimentado un incremento entonces impensable que ha superado cualquier tipo de previsión.
El caso de la Comunitat Valenciana resulta paradigmático: en función de las cuentas del Estado a la hora de distribuir las partidas de financiación sanitaria, aproximadamente un millón de usuarios deben ser atendidos en la red asistencial de la medicina pública sin que el Consell reciba los correspondientes fondos económicos. Aeste contingente cabe sumar, por supuesto, el colectivo de turistas, muy numeroso en la Comunitat durante los meses de verano, y, como se explica en el número actual de Salut i Força, la asistencia sanitaria dispensada a los mutualistas. Este grupo de pacientes son atendidos con cargo a los recursos económicos de la Comunitat, pero en cambio el dinero que posteriormente abona la Administración central por este concepto va a parar a las arcas de la Seguridad Social, es decir, al Estado.En cualquier caso, el conflicto sobre la financiación de la red pública asistencial que mantiene con el gobierno de Madrid no impedirá al Consell apostar una vez más por la sanidad y la investigación, terreno este último en el que la Comunitat Valenciana ocupa, por derecho propio, una innegable posición de liderazgo. Según anunció el presidente, Francisco Camps, hace apenas unas semanas, el cuarenta por ciento de las futuras partidas presupuestarias se destinarán a la atención médica, constituyendo un esfuerzo sin precedentes en cualquier administración pública. Nuevos hospitales y centros de salud y, muy remarcadamente, la construcción y dotación del futuro Hospital La Fe, se erigirán en las guindas de un modelo sanitario, el de la Comunitat Valenciana, que con financiación estatal o sin ella, se está convirtiendo en un punto de referencia, dentro y fuera de la geografía española.