El Jefe del Servicio de Urgencias de USP Hospital San Jaime de Torrevieja (Alicante), Juan Costell, advirtió de que "la fiebre, la deshidratación, la falta de sudoración y el cansancio, son claves para detectar que hay un 'golpe de calor'".
Un 'golpe de calor' es un fracaso multiorgánico producido por una elevación extrema de la temperatura corporal como consecuencia del fallo de la termorregulación y el diagnóstico es clínico y, según el doctor Juan Costell "si no es tratado clínicamente y de manera rápida y eficaz, puede ser mortal".
Así, el incremento de las temperaturas puede favorecer una patología inducida por el calor denominada 'golpe de calor' y el comienzo es súbito, aunque en algunos enfermos pueden aparecer síntomas como mareos, cefalea, calambres musculares o debilidad horas o minutos antes de la disminución del estado de conciencia. Además, la temperatura corporal del enfermo suele superar los 38,5 grados centígrados y existe el ' golpe de calor' el activo y el pasivo.
Desde el hospital recomiendan "evitar el calor y no salir a la calle en las horas donde más aprieta, un enfriamiento del ambiente, adecuada hidratación, especialmente en personas debilitadas, incapacitadas o con tratamiento diurético, y evitar prendas de ropa que dificulten la transpiración" para prevenir la aparición de la enfermedad.
TIPOS DE 'GOLPE DE CALOR'
Existen dos tipos de 'golpe de calor', uno de los tipos es el clásico o pasivo y, el segundo es el llamado activo o por ejercicio, según explicaron fuentes del centro hospitalario.
El pasivo es propio de personas de edad avanzada caracterizado por una ganancia de calor tras la exposición corporal a ambientes calurosos y húmedos, presentándose en forma de epidemia a partir del cuatro día de iniciada la ola de calor.
Sin embargo, el activo es propio de jóvenes no entrenados para la actividad física intensa, y puede darse con temperaturas ambientales no muy altas, aunque la temperatura elevada favorece el desarrollo y tiene mejor pronóstico que el pasivo.