
Investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) han descrito en un trabajo el papel del receptor de glucocorticoides (GR) en el desarrollo de la epidermis, que junto a la dermis, compone la piel. Los resultados obtenidos demuestran que sin la acción de la proteína GR no se produce la diferenciación epidérmica y la piel no cumple su función principal de barrera, según informaron fuentes del organismo público de investigación.
Además, el receptor GR media las acciones biológicas de las hormonas glucocorticoides (GCs), fundamentales para el desarrollo de distintos órganos vitales en la etapa embrionaria, como el pulmón y el hígado, entre otros.
Para el trabajo, publicado en la revista Endocrinology, y en el que ha colaborado el grupo de investigación del profesor Günther Schütz, se ha realizado un estudio "con ratones transgénicos a los que se les inactiva la proteína GR para comprobar su papel determinante en el desarrollo de la epidermis durante el proceso embrionario", explicó la investigadora del CSIC y directora del trabajo, Paloma Pérez.
La epidermis en los mamíferos es un epitelio estratificado cuya función principal es la de barrera, que impide tanto la deshidratación del individuo y pérdida de temperatura corporal, como la entrada de patógenos y tóxicos en el organismo.
En este sentido, Pérez manifestó que "la adquisición de esta función tiene lugar durante el desarrollo embrionario y requiere un proceso regulado y coordinado de proliferación, diferenciación y muerte celular de las células especializadas de la epidermis o queratinocitos. Así, "cuando se producen alteraciones en estos procesos, se forma una epidermis no competente en sus funciones, lo que provoca patologías cutáneas y puede conducir a la muerte del individuo", agregó.
Aunque hasta el momento existían datos que avalaban el papel de las hormonas glucocorticoides (GCs) en la maduración epidérmica, no se había descrito el papel de GR en el desarrollo cutáneo. "Se ha demostrado", explicó, "que en los ratones transgénicos deficientes en GR no se produce la diferenciación terminal de la epidermis, fundamental para la función de barrera de la piel".
"FUNDAMENTALES".Las hormonas glucocorticoides (GCs), cuya acción está mediada por la proteína GR, son "fundamentales" en multitud de procesos vitales y en la maduración de órganos durante el proceso embrionario. Un claro ejemplo, apuntaron fuentes del CSIC, es el desarrollo pulmonar, que tiene lugar en el último tercio de la gestación, de manera que los bebés prematuros tienen un alto riesgo de sufrir el síndrome respiratorio, que resulta mortal.
Al respecto, afirmó Pérez, "en clínica, cuando se anticipa un nacimiento prematuro, se administran análogos de los GCs para acelerar la maduración pulmonar". De hecho, en trabajos anteriormente publicados por el profesor Günther Schütz "se ha constatado que un ratón deficiente en GR muestra un fenotipo que se asemeja al de los prematuros y presenta una deficiencia alveolar que provoca su muerte pocas horas después de su nacimiento", añadió.
Sin embargo, el efecto de los GCs en el desarrollo epidérmico de los bebés prematuros no se conoce en detalle, por lo que "profundizar en los mecanismos moleculares que median la acción de la proteína GR mediante modelos animales transgénicos, permite determinar su papel fundamental en la maduración de distintos órganos vitales, incluida la piel, durante el desarrollo embrionario", concluyó.